Mariano Rajoy y los dirigentes nacionales del PP arremeten en cuanto pueden contra la irrupción más o menos “oportunista” de Ciudadanos y el “carisma mediático” de su líder Albert Rivera, pero sus barones regionales ya han iniciado en sus territorios contactos con sus futuros interlocutores de esa formación de cara a previsibles pactos poselectorales. En algunos casos, además, han tentado a figuras políticas de UPyD muy reconocidas, como Toni Cantó o Francisco Sosa Wagner, que ya se han desmarcado de esa formación y que apuestan por unaconfluencia con Ciudadanos. Los presuntos fichajes han resultado por ahora frustrados porque los tocados no tienen interés en recalar en el PP, y menos ahora.
Lo nuevo, lo joven y lo fresco, esas características que tantos electores de centro y centro derecha valoran del partido y liderazgo de Rivera, son algunos de los aspectos que más preocupan a los estrategas del PP. Les inquieta para estas elecciones locales del 24 de mayo, pero también para las generales de noviembre, en las que su cartel electoral será otra vez Mariano Rajoy, de 60 años.
